Las ventajas sanitarias de los recuperadores de calor

Publicado el 10/15 | por F.X. Mora | Equipos

Una constante que se repite sistemáticamente en las naves donde se han instalado sistemas de recuperación de calor eficientes son las virtudes que aporta este sistema al ambiente que tenemos en el interior de la nave, que redunda en una mejora sanitaria y de bienestar de los animales. No es una cuestión baladí, pues en este caso puede igualar a la importancia del ahorro energético que el propio sistema aporta a la economía de la instalación y que repercute directamente en el estado sanitario de los animales, y esto sí que es de interés primordial en un futuro muy cercano, si no ya en el presente.

En primer lugar el mismo sistema, al ser realmente un sistema de ventilación, extrae aire del interior de la nave, que en general se puede definir como sucio, húmedo y cargado de gases nocivos pero caliente. A cambio reintroduce al interior de la nave aire limpio, oxigenado, seco y fresco, pero a una temperatura similar al aire de salida.

La extracción del aire sucio, básicamente partículas de polvo que se generan por la propia actividad de los animales, redunda en un ambiente más respirable y menos lesivo a nivel de los animales en el suelo, disminuyendo por tanto de forma directa las afecciones respiratorias que pueden ocasionar problemas a final de periodo de la manada.

Hay que tener en cuenta que las partículas de polvo, junto con la humedad ambiental generada por la respiración de los animales y sus deyecciones, siempre que no encontremos pérdidas de agua en el sistema de tuberías de la nave, son el soporte básico de permanencia de las bacterias y por su distribución en el ambiente tienen asegurada su actividad, ya que se introducen en el sistema respiratorio de forma automática por el proceso de respiración. La propia presencia de polvo genera microlesiones en el aparato respiratorio que disminuyen la eficiencia de la actividad inmunitaria de los animales y abre las puertas a posibles infecciones bacterianas.

La humedad ambiental además, viene muy relacionada con la  humedad de las camas o yacijas de la nave. Si tenemos un aumento de la humedad ambiental automáticamente aumenta la humedad de la yacija y si aumenta la humedad de la yacija directamente aumenta la humedad ambiental. Se retroalimentan de forma muy directa, siendo muy difícil de detener este ciclo vicioso,  que genera desde la yacija un aumento de gases nocivos, como el amoníaco, que afecta y lesiona el sistema respiratorio de los animales y disminuye muy marcadamente la sensación de bienestar de los animales, repercutiendo en un aumento de heces líquidas que acaba retroalimentando la humedad de las yacijas. En conclusión es un proceso difícil de detener y que requiere mucha atención una vez se instaura.

Y es aquí donde se visualiza de forma muy evidente la gran eficacia de las instalaciones de recuperación de calor en las naves. Esta humedad que hemos comentado que extrae, disminuye directamente la humedad interior, pero al calentar el aire externo, que en general es seco, aún disminuye más esta humedad que pueda aportar el aire exterior, e introduce un aire fresco y limpio con un bajo nivel de humedad, que seca el ambiente interno de la nave, disminuyendo de forma más que evidente la humedad ambiental y repercutiendo de forma muy directa en la humedad de la yacija.

La apreciación más clara en todos los casos es la presencia de yacijas secas y un ambiente agradable de respirar, tanto por los cuidadores como por los animales. Una de las pérdidas de calor de los animales o, más bien sensación de frío por parte de los animales, tiene lugar en la propia yacija, que si está húmeda pierden temperatura corporal por los pies disminuyendo la sensación en consecuencia de bienestar ambiental por parte de los animales. Es la misma situación que tenemos nosotros cuando trabajamos con el calzado y los calcetines mojados, que no se trabaja cómodo y  a la primera ocasión que se puede vamos a cambiarnos el calzado.

De hecho uno de los sobrecostes que tiene la calefacción tradicional es aportar el calor necesario para disminuir esta humedad ambiental que en este caso nos los soluciona el sistema de recuperación de calor siendo necesario por tanto que el sistema de calefacción mantenga únicamente la temperatura ambiental.

Estas ventajas, obviamente, se visualizan de forma rápida siempre y cuando el sistema esté perfectamente integrado en la instalación, ya que influye de forma muy decisiva el diseño del sistema. Es necesario que esta entrada de aire sea homogénea y bien distribuida, que no se fraccione y creemos una estratificación del aire en el interior de la nave. Tan importante es la extracción del aire como su introducción al interior de la nave, y no hay mucha cabida para inventos.

 

 

 

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