La lucha contra la salmonella el sector de huevos

Publicado el 11/16 | por F.X. Mora | HUEVOS

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En las ponedoras la Salmonella es un quebradero de cabeza, a nivel de patología en sí podríamos decir que más bien pasa desapercibida, con la carita baja para que no la veamos, pero mira por dónde en salud humana se le ha puesto un cerco total con el ánimo de erradicarla. Siendo un poco irónicos tendríamos que preguntar ¿qué nos ha hecho esta simple bacteria tan microscópica para que le tengamos tanto odio?

Mientras que en nuestras ilustres aves ponedoras no es un gran problema sanitario, sí que los es para los humanos (alrededor de 100.000 casos anuales), ya que es una bacteria con una capacidad de agresividad elevada que los sistemas de salud pública en bloque han ido decidiendo que se tiene que erradicar. Por ello se están estableciendo los ya consabidos programas de control y erradicación cuyo objetivo final es su control total.

El huevo, producto básico en alimentación de todas las culturas y sociedades, es una de las vías de transmisión que puede realizar el paso de gallinas a humanos, es decir, el salto entre especies diferentes, que por su elevado consumo más se ha señalizado como culpable o responsable de la mayoría de toxiinfeciones bacterianas alimentarias.

Debido a su consumo generalizado siempre ha sido fácil otorgarle el mérito de ser el culpable, sin embargo ya empiezan a visualizarse otros vehículos de estas toxiinfecciones alimentarias, como verduras, carnes de otros animales y, cada vez más frecuente, animales de compañía (sí, esos que nadie hace un control y residen en la casa del afectado), roedores y ya en muchos casos contaminaciones por humanos portadores de Salmonella en su piel (¿se atreverán a sacrificarlos por el bien de la humanidad?).

El cambio actual de sospechas se debe a los rigurosos programas de bioseguridad, los programas de vacunación y los distintas medidas de control que se implantan en las instalaciones, que están disminuyendo de forma importante las granjas positivas, pero siempre con el miedo de que entre un portador en la próxima entrada de animales.

Por ello el programa de control debe continuar, e incluso aumentarse para evitar rebrotes epidémicos. Los controles rutinarios que se realizan en las granjas en forma de envíos de muestras de los excrementos de los animales permiten un seguimiento directo de los casos y su evolución en el tiempo o estaciones del año, fáciles de recolectar y enviar sin necesidad de enviar animales a analizar.

Estos programas de control oficial han sido estratégicos para entender la necesidad de aplicar las medidas preventivas necesarias para su control y erradicación en las granjas, ya que en este caso no hay una impresión subjetiva si los animales son portadores o no de Salmonella, sino que laboratorialmente obtenemos SI o NO, sin puntos intermedios.

Sin embargo el control de la Salmonella no es precisamente una tarea fácil, ya que numerosas variables que se han de controlar y todas ellas importantísimas.

En primer lugar la posible contaminación por contacto con aves silvestres, y no necesariamente hablamos de animales sueltos que corren dentro de un cercado. Un simple pajarillo que entre en el interior de la nave a pesar de todas nuestras barreras ya puede ser un riesgo.

Las medidas de bioseguridad deben contemplar todas las barreras para evitar el acceso de aves silvestres (también para la gripe aviar) que podrían ser portadoras pero también para roedores, una de las fuentes de contagio y reservorios más importantes y que además tienen gran capacidad de movimiento para ir de una instalación a otra.

El control del agua, pienso, entrada de personal y control de insectos son necesarios y que además se apliquen de forma rutinaria.

El uso de vacunas, ya sean vivas o inactivadas, están aumentando de forma exponencial por su gran eficacia en la reducción de animales portadores y que permiten, sobre todo, una disminución importante del uso de antibióticos para prevenir el desarrollo de la bacteria. Además el uso de vacunas se potencia en gran medida con la gran mayoría de aditivos nutricionales (FOS, MOS, aceites esenciales, etc) que se incorporan a los alimentos que optimizan la microflora del intestino y ayudan a potenciar la respuesta inmune, sobre todo en las vacunas más inmunogénicas consiguiendo tasas de inmunización muy elevadas.

Generalmente las vacunas vivas atenuadas confieren una mejor protección frente a las inactivadas por una mayor inmunidad celular y humoral a nivel local del intestino, una de las localizaciones más importantes de Salmonella.

Por otro lado, las vacunas atenuadas, al producir una respuesta celular muy potente en los animales, nos encontramos con fagocitos y celulas-T en la sangre y los tejidos, entre ellos los ovarios de las ponedoras, a niveles elevados que permiten la actividad protectiva en estas ubicaciones. La diferencia con las vacunas inactivadas es que estas no estimulan las células-T inmunitarias, y por tanto el control y prevención del crecimiento bacteriano en estos tejidos y órganos no es eficaz, pudiendo existir poblaciones de Salmonella acantonadas y con el riesgo de contagio que conlleva.

En diversos estudios hacen mucho hincapié en el efecto booster, que tanto en vacunas inactivadas como atenuadas es muy importante en la inmunidad humoral, siendo en el caso de las vacunas atenuadas incluso superior: al juntar con la respuesta celular que se implanta hay diversos estudios que demuestran la capacidad mayor o menor de reacciones cruzadas inmunológicas con otras Salmonellas, de forma que además de inmunizar la Salmonella enteritidis también tienen un efecto protectivo muy alto contra otras, como es typhimurium.

Es importante señalar que a pesar de usarse estas vacunas con aplicación oral, generalmente no se excretan en grandes cantidades las bacterias atenuadas aunque si se puede dar en algún caso y por tanto el riesgo de falsos positivos en analíticas es real.

Por ello se utilizan cepas que se pueden diferenciar a nivel laboratorial respecto a las cepas salvajes y evitar confusiones.

Más información:

http://web.oie.int/eng/normes/mcode/en_chapitre_1.6.5.pdf

https://books.google.es/books?id=xBUoCgAAQBAJ&pg=PA282&lpg=PA282&dq=salmonella+layers+vaccination+enteritidis&source=bl&ots=GgI0ehIinj&sig=2S344gVEuhkk31vIsfHPQx2fDZs&hl=es&sa=X&ved=0ahUKEwiE5df9vK7QAhUDbRQKHS4eAYM4ChDoAQhnMAk#v=onepage&q=salmonella%20layers%20vaccination%20enteritidis&f=false

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4338265/

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