El sector ganadero pierde competitividad por el coste de tener que importar proteína vegetal

Publicado el 04/15 | por Anna Fernández Oller | Nutrición

Se compra fuera soja transgénica pero se prohíbe cultivarla en Europa

España es una potencia ganadera de la Unión Europea pero sus productores se encuentran con un escollo a la hora de ser más competitivos porque sus costes dependen en exceso de los precios de las proteínas vegetales importados de terceros países -en especial la soja- ya que la UE es deficitaria en su producción.

Según los datos de la Oficina de Estadística de la UE (Eurostat), España tiene una producción anual de 25 millones de cabezas de porcino, 16 millones de ovino y caprino, seis millones de bovino, 43 millones de gallinas ponedoras y 1,4 millones de toneladas de carne avícola, por lo que genera una gran demanda de materias primas para la alimentación animal. Una circunstancia que hace a los ganaderos especialmente sensibles a la fluctuación de los precios internacionales, afectando a sus costes de producción. Con el añadido de que dependen de una soja transgénica que está prohibida cultivar en Europa.

    Entre las materias primas importadas, destaca la mencionada soja (representa de media el 20 % de la composición de un pienso compuesto) porque tiene excepcionales cualidades nutricionales y es calificada por los ganaderos y fabricantes de piensos consultados por Efeagro como la «reina» de las proteínas vegetales.

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